Si sigues cuidando así, no se rompe el cuidado: te rompes tú. En 7 días puedes frenar, poner un límite real y recuperar una mínima sensación de control.
Cuidar no es solo ayudar.
Cuidar también implica comprender, respetar y acompañar sin anular.
Muchas personas cuidan desde el amor, pero sin información.
Y cuando el cuidado no se aprende, aparecen la sobrecarga, el agotamiento y el miedo a hacerlo mal.
Desde la gerontología entendemos el cuidado como una práctica integral:
🫶 física
🫶 emocional
🫶 social
🫶 ética
Cuidar es proteger la dignidad, la autonomía y la historia de vida de quien recibe cuidado…
pero también la salud y el bienestar de quien cuida.
Por eso en TITI creamos el Curso del Cuidado:
Un espacio formativo diseñado desde la Gerontología, la Geriatría y la experiencia real, pensado para quienes desean:
✔️ cuidar con conocimiento
✔️ cuidar con humanidad
✔️ cuidar con ética
✔️ cuidar sin sobreproteger
✔️ cuidar sin olvidarse de sí mismos
Porque cuidar también se aprende.
Y aprender a cuidar puede transformar vidas — incluida la tuya.