La Escala de Braden es un instrumento de valoración diseñado para predecir el riesgo de desarrollar úlceras por presión (UPP) o escaras. Fue desarrollada en 1987 por las enfermeras investigadoras Barbara Braden y Nancy Bergstrom, inicialmente para la población adulta hospitalizada, y desde entonces se ha convertido en una de las escalas más utilizadas y validadas a nivel internacional para la valoración del riesgo de úlceras por presión.
Sirve para estratificar el riesgo de lesiones por presión en la persona mayor, especialmente encamada, inmovilizada o dependiente, lo que permite anticipar medidas preventivas como cambios posturales, superficies especiales de apoyo, protección de prominencias óseas y optimización nutricional. Su uso sistemático al ingreso y de forma periódica es clave en la prevención de UPP en geriatría y en los servicios de enfermería, reduciendo su incidencia y su impacto en la calidad de vida de los adultos mayores.
Cómo se aplica
La escala se aplica mediante observación directa y entrevista con el paciente o su cuidador, complementada con la revisión de la historia clínica. Se estructura en seis subescalas. Cada ítem se puntúa eligiendo la opción que mejor describe la situación del paciente:
- Percepción sensorial — Capacidad para reaccionar ante una molestia relacionada con la presión. Se puntúa de 1 (completamente limitada) a 4 (sin limitaciones).
- Humedad — Nivel de exposición de la piel a la humedad (sudoración, orina). Puntúa de 1 (piel constantemente húmeda) a 4 (piel generalmente seca).
- Actividad — Nivel de actividad física. Puntúa de 1 (encamado/a) a 4 (deambula con frecuencia).
- Movilidad — Capacidad para cambiar y controlar la posición del cuerpo. Puntúa de 1 (completamente inmóvil) a 4 (sin limitaciones).
- Nutrición — Patrón usual de ingesta de alimentos. Puntúa de 1 (muy pobre) a 4 (excelente).
- Fricción y cizallamiento — Riesgo de roce o deslizamiento de la piel contra las sábanas. Puntúa de 1 (problema) a 3 (sin problema aparente).
Cómo se califica
Cada subescala se puntúa por separado según el criterio clínico del evaluador. La puntuación total es la suma de las seis subescalas y oscila entre 6 y 23 puntos. A menor puntuación, mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión: cada punto por debajo indica mayor vulnerabilidad.
Cómo se interpreta
La interpretación se realiza según la puntuación total obtenida sobre 23. La siguiente tabla resume los grados de riesgo y la acción sugerida:
| Puntaje | Grado de riesgo | Acción sugerida |
|---|---|---|
| 19 – 23 | Sin riesgo | Mantener medidas de prevención habituales y revalorar periódicamente. |
| 15 – 18 | Riesgo leve | Reforzar cambios posturales, vigilancia de la piel y cuidados preventivos básicos. |
| 13 – 14 | Riesgo moderado | Plan de prevención estructurado: reposicionamiento programado, protección de prominencias y control de la humedad. |
| 10 – 12 | Riesgo alto | Medidas intensivas: superficies especiales de alivio de presión, manejo nutricional y valoración especializada. |
| ≤ 9 | Riesgo muy alto | Protocolo intensivo multidisciplinario con reposicionamiento frecuente y superficies antiescaras. |
Instrumento descargable (PDF)
Descarga el instrumento oficial en español del Instituto Nacional de Geriatría (INGER, México):
Fuente y referencia
Instrumento original: Escala de Braden para la valoración del riesgo de úlceras por presión — Bergstrom N, Braden BJ, Laguzza A, Holman V. (1987). The Braden scale for predicting pressure sore risk. Nursing Research. Fuente oficial (PDF, español): Documento oficial — Instituto Nacional de Geriatría (INGER, México).
Esta ficha tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo para profesionales de la salud y público interesado en la economía plateada y la geriatría. La Escala de Braden debe ser aplicada e interpretada por personal sanitario cualificado. Los valores y puntos de corte presentados se basan en la versión oficial validada; consulte siempre el instrumento completo y la normativa local vigente antes de tomar decisiones clínicas.













