La Escala de Braden es un instrumento de valoración diseñado para predecir el riesgo de desarrollar úlceras por presión (UPP) o escaras. Fue desarrollada en 1987 por las enfermeras investigadoras Barbara Braden y Nancy Bergstrom, inicialmente para la población adulta hospitalizada, y desde entonces se ha convertido en una de las escalas más utilizadas y validadas en el ámbito internacional para la valoración del riesgo de úlceras por presión.
La versión en español utilizada en esta ficha corresponde al material oficial del Instituto Nacional de Geriatría de México (INGER) (documento de 2012, Protocolo para la prevención y manejo de úlceras por presión en pacientes hospitalizados), reproducido bajo licencia Creative Commons para fines educativos y asistenciales sin ánimo de lucro, citando como fuente al propio Instituto Nacional de Geriatría.
Cómo se aplica
En el contexto de la economía plateada y la geriatría, la escala resulta de especial utilidad con los adultos mayores, sobre todo quienes presentan movilidad reducida, se encuentran encamados o son dependientes. Se aplica mediante observación directa y entrevista con el paciente o su cuidador, complementada con la revisión de la historia clínica. Cada subescala se puntúa según el criterio más ajustado a la situación del paciente. Debe aplicarse al ingreso y de forma periódica cuando el estado funcional cambie.
- Percepción sensorial — Capacidad para reaccionar ante una molestia relacionada con la presión. Se puntúa de 1 (completamente limitada) a 4 (sin limitaciones).
- Humedad o exposición a la humedad — Nivel de exposición de la piel a la humedad (sudoración, orina). Puntúa de 1 (piel constantemente húmeda) a 4 (piel generalmente seca).
- Actividad — Nivel de actividad física. Puntúa de 1 (encamado/a) a 4 (deambula frecuentemente fuera de la habitación).
- Movilidad — Capacidad para cambiar y controlar la posición del cuerpo. Puntúa de 1 (completamente inmóvil) a 4 (sin limitaciones).
- Nutrición — Patrón usual de ingesta de alimentos. Puntúa de 1 (muy pobre) a 4 (excelente).
- Roce / fricción y cizallamiento — Riesgo de deslizamiento o roce de la piel contra las sábanas. Puntúa de 1 (problema) a 3 (sin limitaciones).
Cómo se califica
Cada subescala se puntúa por separado según el criterio clínico del evaluador. La puntuación total es la suma de las seis subescalas y oscila entre 6 y 23 puntos. A menor puntuación, mayor riesgo de desarrollar úlceras por presión. El punto de corte para considerar la presencia de riesgo es de 18 puntos: puntuaciones ≤ 18 indican riesgo (de bajo a alto) y puntuaciones entre 19 y 23 indican ausencia o riesgo mínimo.
Cómo se interpreta
La interpretación se realiza según la puntuación total obtenida sobre 23. La siguiente tabla resume los grados de riesgo y la acción sugerida:
| Puntaje | Grado | Acción sugerida |
|---|---|---|
| 19 – 23 | Sin riesgo / riesgo mínimo | Mantener medidas de prevención habituales y revalorar periódicamente. |
| 15 – 18 | Riesgo bajo | Reforzar cambios posturales, vigilancia de la piel y cuidados preventivos básicos. |
| 13 – 14 | Riesgo medio | Aplicar plan de prevención estructurado: cambios posturales programados, protección de prominencias óseas y control de la humedad. |
| 6 – 12 | Riesgo alto | Instaurar medidas intensivas: superficies especiales de alivio de presión, manejo nutricional, reposicionamiento frecuente y valoración por el equipo de úlceras. |
Instrumento descargable (PDF)
Descarga el instrumento oficial en español validado por el Instituto Nacional de Geriatría (INGER):
Fuente y referencia
Instrumento original: Escala de Braden para la valoración del riesgo de úlceras por presión — Documento oficial (PDF, INGER, México). Referencias: Dirección de Enfermería, Instituto Nacional de Geriatría (2012), Protocolo para la prevención y manejo de úlceras por presión en pacientes hospitalizados; Pancorbo PL, García FP, Soldevilla JJ, Blasco C. (2009). Escalas e instrumentos de valoración del riesgo de desarrollar úlceras por presión. Serie Documentos técnicos GNEAUPP n.º 11, Logroño.
Esta ficha tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo para profesionales de la salud y público interesado en la economía plateada y la geriatría. La Escala de Braden debe ser aplicada e interpretada por personal sanitario cualificado. Los valores y puntos de corte presentados se basan en la versión oficial validada; consulte siempre el instrumento completo y la normativa local vigente antes de tomar decisiones clínicas.













