La Short Physical Performance Battery (SPPB), o Batería Breve de Rendimiento Físico (también conocido como el test de Guralnik), es un instrumento de evaluación funcional del rendimiento físico del adulto mayor que mide el rendimiento de los miembros inferiores. Fue desarrollada por Guralnik y colaboradores en 1994 a partir de estudios epidemiológicos del Established Populations for Epidemiologic Studies of the Elderly (EPESE), consolidándose como uno de los cribados de capacidad física más utilizados en geriatría.
Sirve para valorar de forma rápida y objetiva el equilibrio, la velocidad de la marcha y la fuerza de los miembros inferiores, así como para predecir el riesgo de discapacidad, dependencia, caídas y mortalidad en personas mayores. Por su sencillez, bajo coste y su alto valor predictivo, la SPPB forma parte del cribado de fragilidad y de la evaluación funcional en atención primaria y especializada.
Cómo se aplica
La batería se realiza en el entorno de consulta o domicilio y consta de tres pruebas que se aplican en este orden, con material mínimo (cronómetro, cinta métrica y una silla sin brazos):
- Prueba de equilibrio: se mantiene cada posición durante 10 segundos: pies juntos paralelos (1 punto), posición semi-tándem (talón tocando el lado del primer dedo del otro pie, +1 punto si los mantiene 10 seg) y posición tándem (talón de un pie tocando la punta del otro: +2 si 10 seg, +1 si 3-9,99 seg, 0 si <3 seg). Si no sostiene los pies juntos 10 seg, se detiene el test de equilibrio.
- Prueba de velocidad de la marcha: se mide el tiempo necesario para caminar 4 metros a ritmo normal, tomando el mejor de dos intentos; se cronometra desde que cruza la línea de salida.
- Prueba de levantarse de la silla: primero un pre-test (levantarse una vez con los brazos cruzados al pecho; si es incapaz la puntuación de la prueba es 0); si es capaz, se cronometran 5 repeticiones de levantarse y sentarse lo más rápido posible, sin usar los brazos.
Cómo se califica
Cada una de las tres pruebas se puntúa de 0 a 4 puntos según los puntos de corte establecidos por Guralnik, y la puntuación total es la suma de las tres, entre 0 y 12. A mayor puntuación, mejor rendimiento físico. Puntuación elevada indica mejor función de los miembros inferiores y mayor capacidad para mantener la independencia. Un resultado de 0 implica incapacidad total para completar las pruebas.
Cómo se interpreta
La puntuación total se interpreta en tres niveles de capacidad física, que se asocian con el riesgo de discapacidad, dependencia, caídas y mortalidad en adultos mayores:
| Puntaje | Grado de rendimiento | Acción sugerida |
|---|---|---|
| 10-12 puntos | Buen rendimiento físico (función conservada) | Reforzar actividad física y ejercicio periódico para mantener la capacidad. |
| 7-9 puntos | Rendimiento moderado (riesgo intermédio) | Programa supervisado de ejercicio de fuerza, equilibrio y marcha; reevaluar. |
| 0-6 puntos | Baja capacidad física (alto riesgo de dependencia, caídas y mortalidad) | Valoración geriátrica integral y plan de intervención intensivo y multidisciplinar. |
Instrumento descargable (PDF)
Descarga la ficha de la Batería Breve de Rendimiento Físico (SPPB) con las instrucciones de aplicación y los puntos de corte de cada prueba, publicada por la Fundación redGDPS en su algoritmo de fragilidad (acceso abierto):
Fuente y referencia
Instrumento original: Guralnik JM, Simonsick EM, Ferrucci L, et al. A short physical performance battery assessing lower extremity function: association with self-reported disability and prediction of mortality and nursing home admission. J Gerontol. 1994;49(2):M85-M94. Ficha de aplicación tomada del Algoritmo de Fragilidad de la Fundación redGDPS (acceso abierto): Short Physical Performance Battery (SPPB) – redGDPS.
Esta ficha tiene un propósito exclusivamente educativo e informativo para profesionales de la salud, gerontólogos, cuidadores y público interesado en la economía plateada y la geriatría (Titi). La Short Physical Performance Battery es una herramienta de cribado del rendimiento físico que no sustituye una valoración geriátrica integral ni el juicio clínico del profesional. Su aplicación, registro de tiempos e interpretación deben realizarlas siempre profesionales sanitarios cualificados, respetando la seguridad de la persona durante las pruebas.













